Se pueden reciclar muchos de los productos que usas en la vida diaria. Estos productos están clasificados según su materia prima. Si clasificas tu basura según estos materiales, facilitarás el proceso de reciclaje.
Papel: Las hojas de papel que ya han sido usadas, así como el cartón, son triturados y convertidos en pulpa, a partir de la cual se elabora más papel, aunque de menor calidad. Esto ayuda a reducir la tala de árboles y a conservar los bosques.

Metal: Los metales se recolectan y clasifican (hierro, aluminio, acero, estaño, etc). A veces se deben someter a procesos químicos para separar los diferentes metales. Los metales son fundidos y moldeados para ser usados de nuevo en latas, llaves, carrocerías, etc...
Plástico: El plástico se fabrica a partir del petróleo, el cual es un recurso no renovable. Hay muchos tipos de plásticos diferentes, pero el 95% de las botellas se hacen con los tipos PE, PVC o PET. El plástico es clasificado, limpiado y triturado, para luego ser moldeado y usado en nuevos productos.
Vidrio: El vidrio se clasifica según su calidad (el incoloro es de mayor calidad) y se tritura. Se usa la pedacería para hacer vidrio nuevo, mezclándola con materia prima nueva. Algunas plantas de reciclaje fabrican vidrio nuevo hasta con 75% de pedacería.

Textiles: Las telas se clasifican según su calidad. Las fibras naturales como el algodón o la lana son de alta calidad. Se retiran botones y cierres de las prendas, y la tela es desbaratada para que luego se vuelva a hilar.